El cantautor costarricense Sebas Guillem Abrió una ventana a su proceso emocional en el escenario y confesó que, para sostener sus actuaciones, opta por cerrar los ojos y aislarse del entorno.
“Si abro los ojos y veo gente llorando, me derrumbo”, dijo el artista al explicar cómo maneja la intensidad de sus actuaciones, sobre todo después de su paso por Got Talent Españadonde avanzó a la final.
Un recurso para controlar las emociones
Lejos de ser un gesto casual, cerrar los ojos se ha convertido en una herramienta clave para Guillem. Según explicó, esto le permite concentrarse en el mensaje que quiere transmitir y evitar la sobreestimulación del entorno. (ver vídeo adjunto en la portada).
El cantante reconoció que, con el tiempo, ha aprendido a estudiar y controlar dinámicas en el escenario que pueden parecer imperceptibles para el público, pero que para él son decisivas.
Sin embargo, la reacción de sus allegados fue imposible de ignorar. Luego de recibir el pase en el programa, corrió a encontrarse con amigos que estaban en la primera fila.
“Nunca había visto a uno de ellos llorar así y yo también me derrumbé”, recordó sobre ese momento.
Familiaridad con el entorno y presión «bonita».
De cara a la final, Guillem aseguró que la experiencia acumulada le da mayor confianza. “Ya conoces la cancha”, explicó, señalando que la familiaridad con el formato, el escenario y los jueces le permite afrontar el desafío con más confianza. Sin embargo, admitió que también pesa la expectativa.
“Hay demasiada presión, pero es una presión agradable”, dijo, refiriéndose a los elogios que ha recibido, incluidos comentarios de los jueces que lo perfilan como un posible ganador..
El artista también destacó el orgullo de representar al país en una muestra internacional.
“Vienes de un país pequeño y de repente estás en ese escenario”, comentó.
Incluso contó cómo uno de los momentos más significativos fue haber logrado hacer sonreír al juez. Risto Mejideconocido por su carácter exigente.
Fe, equipo y propósito
Más allá del talento, Guillem atribuye su camino a la fe y al apoyo de su círculo cercano. Después de cada presentación, aseguró, lo primero que hace es contactar a su familia y pareja.
“Tener gente que te ame por lo que eres, más de lo que puedes aportar, es clave”, dijo.
Asimismo, insistió en que su proyecto trasciende lo musical y busca inspirar a otros. Dijo que recibió mensajes de padres cuyos hijos se interesaron en la música después de verla.
Independientemente del resultado en la final, el cantante está comprometido a seguir construyendo su carrera dentro y fuera de Costa Rica, apoyado en un catálogo propio y una creciente exposición internacional.
“Significa confiar y dejarse sorprender”, concluyó.