El Fideicomiso Nacional de la Infancia (PANI) explicó en entrevista con .com, Uno de los mayores obstáculos que enfrentan a la hora de investigar e intervenir en casos evidentes cuidado personal u otros delitos que amenazan a niños y jóvenes: miedo al castigo o represalias de los padres, situación que desalienta las denuncias y deja en la oscuridad los riesgos.
Incluso el centro de atención a menores en Costa Rica ha vivido situaciones en las que Las víctimas se niegan a dar nombres ni revelar el lugar desde donde llamanespecialmente para que sus padres no se enteren de lo que están viviendo.
Según Rodolfo Meneses, abogado del PANI, los adultos responsables muchas veces son los últimos en darse cuenta de los contactos abusivos que reciben sus hijos a través de las plataformas digitales, ya sean redes sociales o incluso videojuegos.
«Hemos notado, no sólo en situaciones que se presentan en entornos digitales sino también en entornos físicos, que cuando los menores acuden a nosotros tienen esa barrera de miedo que nos paraliza para actuar, que sentimos que no hay solución a nuestros problemas. Este es un factor interno que debemos superar de una situación en la que se vulnera nuestro derecho, debemos salir».
«Además, en algunas situaciones hemos encontrado que el padre o la madre o el encargado del cuidado no es consciente de la situación que sufre el menor. Este también es un problema que hay que destacar: que el padre y la madre le crean miedo a este menor, por lo que el menor no se siente seguro para contarle al adulto responsable lo que sufre», dijo Meneses.
El ponente llamó a los padres a acercarse a sus hijos e informarles de sus actividades en el entorno digital: en la medida de lo posible, utilizar filtros parentales y apoyarles para que no se expongan a peligros.
Si hay confianza, los menores acuden primero a sus tutores, quienes a su vez pueden acompañarles en las medidas necesarias. Si tiene dudas sobre una situación que vulnera sus derechos, el Niños y jóvenes pueden llamar a la línea 1147 o escribir al WhatsApp 8989-1147, ambos desde el tablero. Es importante brindar información básica para que las autoridades puedan intervenir.
“Así como sus padres les dicen que no hablen con desconocidos en el mundo físico, también es importante trasladar este tipo de conocimientos o este tipo de recomendaciones al mundo digital. Hay personas, y en el mundo digital no hay límites, que pueden hacernos daño a través de alguna información que les damos. Desde un problema sexual al que nos pueden exponer, hasta nuestra fotografía o nuestro video, o pueden violar nuestra seguridad en nuestras redes, pueden hackear nuestros correos electrónicos o nuestras cuentas. En situaciones así es importante tener el conocimiento que debemos tomar. encargarse de aplicar herramientas de seguridad y pedir ayuda”, agregó Meneses.
Él cuidado personal Se produce cuando un adulto se gana la confianza de un niño o joven a través de Internet -a través de redes sociales, videojuegos en línea o aplicaciones de mensajería- con el objetivo de manipularlo y obtener contenidos, encuentros o abusos sexuales.
En las últimas semanas, el PANI ha presentado al menos cinco denuncias ante el Ministerio Público por presuntos casos de seducción electrónica a menores de edad, la mayoría de ellas involucrando a figuras conocidas en las redes sociales o figuras públicas.