Él Ministerio de Cultura y Juventud anunció que impulsará la candidatura de calipso limon antes del Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)con el objetivo de que esta expresión musical del Caribe costarricense sea inscrita en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El documento presentado reúne investigaciones, testimonios y material documental que respalda el valor cultural, histórico y social del calipso en la región caribeña del país.
Según explicó el ministro de Cultura y Juventud, Jorge Rodríguez Vives, la postulación busca reconocer el valor universal de esta manifestación cultural y, al mismo tiempo, fortalecer acciones para su protección y transmisión a las nuevas generaciones.
«Esta música refleja la memoria, la creatividad y la identidad afrocaribeña de nuestro país. Presentar esta candidatura es un paso importante para reconocer su aporte cultural y garantizar su preservación dentro de la diversidad cultural costarricense», dijo el dirigente.
Al evento asistirán autoridades nacionales, representantes de la UNESCO, gobiernos locales de los cantones de Limón, Siquirres y Talamancaasí como músicos, investigadores, gestores culturales y miembros de la comunidad vinculada al calipso.
Una tradición que cuenta la historia del Caribe costarricense
Limón calypso es una manifestación cultural afrodescendiente profundamente ligada a la historia del Caribe. Costa Rica. Sus raíces se remontan a las tradiciones musicales traídas por los trabajadores afrocaribeños—principalmente de Jamaica— durante la construcción del Ferrocarril al Atlántico y el desarrollo de la industria bananera.
Más que un género musical, el calipso funciona como una forma de memoria colectiva y narración social. A través de sus letras se cuentan historias sobre la vida cotidiana, la cultura, la naturaleza y los cambios que ha experimentado la comunidad afrodescendiente en el Caribe costarricense.
Muchas de sus composiciones están interpretadas en inglés criollo limonense, conocido como kriol, reforzando su valor como patrimonio cultural vivo. Con la nominación a la UNESCO, el país busca proyectar esta tradición a nivel internacional y fortalecer su preservación para las generaciones futuras.
