Vecinos del fraccionamiento Montana en Santa Ana, San José, expresaron preocupación tras la explosión ocurrida el pasado sábado 7 de marzo en una planta de gas aledaña a la comunidad.
Los hechos analizados se registraron durante la noche en la fábrica Blue Flame de la ciudad de Pozos.
Marco Sánchez, vecino del conjunto residencial Montana, aseguró que la situación pudo haber tenido consecuencias mayores.
«Esto podría haber sido una vergüenza nacional, en al menos 2 kilómetros ya no estaría y en un sábado que hay mucha gente en casa. Queremos eliminar esta empresa de aquí porque es un peligro mortal», dijo Sánchez.
El residente agregó que en el conjunto residencial viven más de 350 familias. «Tenemos conocimiento que la Fiscalía Ambiental ha abierto un procedimiento de oficio; tenemos conocimiento de que parece existir un expediente alegando que se emitieron varios permisos en violación a la normativa», dijo.
“La empresa de gas Blue Flame al parecer no tiene permiso para estar en una zona residencial, habrían tenido un juicio por corrupción con el exalcalde de Santa Ana”, dijo Gabriel López, otro vecino.
López también explicó que el incidente ha causado preocupación entre los vecinos y que actualmente impulsan un movimiento vecinal.
«Tuvimos suerte de que se controló a tiempo, pero la onda expansiva de estos tanques de gas se habría extendido y podría haber matado a varias familias en la zona residencial de Montana, aquí viven más de 350 familias. Estamos haciendo un movimiento vecinal por diferentes zonas para evitar una futura tragedia», dijo López.
En ese sentido, el vecino José Sibaja relató los momentos de tensión durante el incendio.
“Quienes vivimos en Bosques de Santa Ana, Pozos y en especial los vecinos de Residencial Montana vivimos momentos de horror cuando el sábado se produjo un incendio en la empresa distribuidora de gas Blue Flame.
«Este incidente puso en peligro la vida de cientos de personas y pudo haber causado importantes daños materiales. Cualquiera sea el motivo, el riesgo y el miedo que vivimos no deben repetirse; no hay garantía de que este ‘error humano’ vuelva a ocurrir», afirmó Sibaja.
El vecino también planteó la posibilidad de reubicar las instalaciones para reducir riesgos a las comunidades aledañas.
“Es hora de que esta empresa se traslade y deje de ser un motivo constante de preocupación para los vecinos”, concluyó Sibaja, demanda que se lee reiteradamente en las redes sociales de la empresa.
.com Intentó conocer la versión del municipio de Santa Ana y de su alcalde, Juan José Vargas, sobre la expedición de permisos para la empresa; Sin embargo, después de varias llamadas desde el lunes por la mañana, no hubo respuesta.
La empresa Blue Flame, por su parte, comentó en su perfil oficial que “mantiene sus operaciones de manera regular y sin contratiempos, asegurando así la continuidad del servicio y la calidad que nos caracteriza. Seguimos trabajando con responsabilidad y compromiso”, señala el comunicado. A pedido de los vecinos se solicitó respuesta adicional.