Con agradecimiento, emoción y una buena dosis de nervios, el periodista Édgar Silva asumirá la dirección de la décima temporada de ¿Quién quiere ser millonario? (QQSM)marcando una nueva etapa en el certamen popular tras la salida de ignacio santos.
“Lo primero es agradecimiento, agradecimiento a la vida, a Dios, al canal y a mis compañeros”, dijo Silva. .comquien a sus 58 años asegura que esta oportunidad le llegó casi “de rebote”, como otras que han marcado su carrera de más de tres décadas en televisión.
El comunicador reconoce el peso del desafío. No se trata sólo de tomar el espacio frente al famoso “hot seat”, ocupado durante años por Santos, sino de liderar uno de los formatos más exitosos del mundo.
“Ser uno de los presentadores de QQSM Costa Rica me enorgullece mucho”, dijo.
una llamada inesperada
La propuesta llegó en un momento cotidiano: doblar ropa en su habitación. Al otro lado del teléfono estaban Ricardo Cervantes y manuel granda.
“Me dijeron: ‘Te imaginas para qué sirve’. Dudé pensando que era para un programa de comedia, pero cuando me dijeron que querían ofrecerme ¿Quién quiere ser millonario?«Lo primero que sentí fue un ‘wow’ y un enorme agradecimiento por la confianza», recordó.
Si bien Silva ha estado a cargo de programas informativos, cobertura electoral e incluso transmisiones de despegues espaciales, nunca había conducido un programa de juegos.
«Me gustan mucho. Veo ‘Pasapalabra’ y ‘El Cazador’, los formatos españoles. Siempre pensé que debía ser entretenido hacer uno. Y ahora lo tengo en mis manos», comentó.
Apoyo público
La reacción del público ha sido, según describe, “sorprendente, abrumadora y emotiva”. Luego de que se dio a conocer su nombre, las redes sociales se llenaron de mensajes de apoyo.
«No hay nada más lindo que sentirse amado. La gente no te da amor, te lo ganas. Eso es muy conmovedor», expresó.
Silva confesó que ha pensado especialmente en su madre, de 98 años, y el orgullo que pudo sentir al verlo asumir este nuevo desafío.
Sin embargo, el cariño también implica presión.
«No quiero decepcionar a nadie que haya confiado en mí. Eso me genera ansiedad, pero también tengo la tranquilidad de sentirme respaldado por el equipo de producción», añadió.
Un desafío diferente
A lo largo de su carrera, Silva ha sido el rostro fundador de varios proyectos televisivos (Buenos días, Las paredes escuchan, El Buscador...). Esta vez, el escenario es diferente: llega como sucesor de una figura consolidada.
«Ahora soy segundo. Tengo que sustituir a una persona con el respeto de buena parte del público. Eso constituye un desafío muy grande», reconoció.
Aun así, deja claro que el formato no cambiará. La esencia del concurso permanecerá intacta: preguntas de conocimiento general y posibilidad de ganar hasta ₡35 millones.
«Voy a acompañar a los participantes para que, en medio de la tensión y la ansiedad, puedan demostrar sus conocimientos de la forma más tranquila posible. Lo haré desde mi calidez, mi respeto y mi solidaridad», aseguró.
Con esta nueva etapa, Silva está -como él mismo dice- “de 10”, listo para escribir su propio capítulo en la historia del programa, sin perder la cercanía que lo ha caracterizado ante el público costarricense.
«Es la décima temporada, tuve que usar la temporada 10 y es un honor», concluyó el periodista.