Durante un panel de discusión en la Conferencia de Seguridad en Munich, Alemania, el Ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Arnoldo André, enfatizó la importancia de que una mujer ocupe por primera vez el cargo de Secretaria General de las Naciones Unidas.
La Canciller dijo que esta decisión “va más allá de la dimensión simbólica de la igualdad de género y representa un paso político importante”.
“La elección fortalecería la legitimidad democrática, la autoridad moral y la eficacia política de la organización, al tiempo que cerraría una brecha de representación histórica”, enfatizó André.
Para el dirigente, las mujeres representan más de la mitad de la población mundial y son actores centrales en los procesos de desarrollo, construcción de paz y estabilidad social.
“La histórica falta de una mujer al frente de la Secretaría representa una brecha de representación que debilita la credibilidad del sistema multilateral”, afirmó.
El Ministro también señaló que las Naciones Unidas se encuentran en un momento crucial que requiere una reflexión sobre su estructura, mecanismos operativos y prioridades estratégicas.
“El liderazgo de la Secretaría General es crucial porque define la dirección política del sistema multilateral, influye en la gestión de conflictos y determina la credibilidad de la organización”, afirmó.
Costa Rica enfatizó la necesidad de avanzar en reformas que permitan a las Naciones Unidas responder eficazmente a los desafíos globales actuales.
Entre ellas, mencionó fortalecer el multilateralismo con impacto real, consolidar una base financiera sostenible, modernizar la estructura organizacional, reformar el Consejo de Seguridad e involucrar a actores no estatales en la formulación de políticas.
Desde el año pasado, Costa Rica propuso a Rebeca Grynspan Mayufis como candidata a secretaria general de la ONU, cargo que dejará vacante Antonio Guterres a partir de 2027.
El costarricense, que busca el puesto más alto del sistema de Naciones Unidas, es un economista de 69 años y vicepresidente de Costa Rica de 1994 a 1998 en el gobierno del presidente José María Figueres Olsen, del Partido de Liberación Nacional (PLN).