Daniela Retana, quien fue la actual campeona de 2024-2025, renovó su título este domingo en la gran final celebrada en Pedregal.
La vecina de La Rita, Pococí, compitió contra otras nueve vaqueras y logró clasificar a una segunda carrera con un tiempo de 16.481.
En esa última instancia conoció a Keylin Chacón (16,594) y Shirley Hidalgo (16,739). Retana mejoró su primer tiempo y se coronó bicampeona con 16.290 (ver vídeo adjunto).
“Todo el honor y la gloria es para Dios, me siento sumamente bendecido, agradecido, feliz y muy orgulloso de tanto trabajo, constancia, disciplina y amor por las carreras ferroviarias. Me siento sumamente feliz de vivir estas experiencias bajo la gracia de Dios, con mi familia y mi equipo. Gracias a todas esas personas que me aman y que aman a mi caballo, hacen realidad este sueño”, dijo el bicampeón. .com.
-¿Cómo viviste la carrera?
“Lo viví con mucha adrenalina; pero, a la vez, intensamente feliz. Estaba viendo el video de mi segunda carrera y salí con una sonrisa en la cara: eso lo dice todo, lo disfruté de principio a fin y eso es lo que más me llena, porque corrí con el corazón y mi caballo también”, respondió la vaquera.
-¿Creías que ibas a revalidar tu título?
«Honestamente, estaba convencido de que la voluntad de Dios se iba a cumplir, independientemente del resultado. Entonces lo único que estaba seguro era que tenía que dar mi mejor esfuerzo, manejar mis emociones era clave para vivir el presente con mucha determinación y mucho esfuerzo», agregó.
Retana tiene 22 años y corre desde los 10. En la final se presentó con su caballo Ragnar, y pidió que su fiel acompañante la acompañara durante la ceremonia de premiación.
“En el momento en que me di cuenta de que gané, le dije a mi mamá y a mi tía que por favor metieran a mi compañero Ragnar. Él es mi mejor amigo, el amor que sentimos y el amor que tenemos es inigualable. Por eso es tan importante para mí, por eso era tan importante que él estuviera ahí: él también se lo merece, es bicampeón, y sé que él sabe que ganó, los caballos son sumamente inteligentes.
“Mi historia con Ragnar es mucho más de lo que puedo explicar, Dios me lo envió y, definitivamente, ha sido una bendición tenerlo en mi vida. Me ha dado un crecimiento personal y como ciclista inmenso”, concluyó el ganador.
El bicampeón de , que estudia Psicología, ganó una silla de montar de la tienda vaquera más grande de Costa Rica, un millón de colones y un pase directo al Rodeo Extremo Americano.
