abril 2, 2026
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Los aranceles de Trump y la caída del dólar marcan un 2025 lleno de incertidumbre para Costa Rica – Reporte Tico

  • diciembre 29, 2025
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Los aranceles anunciados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, provocaron una apreciación continua del colón frente al dólar y crearon un panorama económico complejo para Costa

Los aranceles de Trump y la caída del dólar marcan un 2025 lleno de incertidumbre para Costa Rica

 – Reporte Tico

Los aranceles anunciados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, provocaron una apreciación continua del colón frente al dólar y crearon un panorama económico complejo para Costa Rica en 2025.

Si bien la estabilidad de precios y tipos de interés proporciona cierto alivio en los mercados internos, los sectores relacionados con el comercio exterior y el turismo se enfrentan a un escenario de volatilidad que afecta las expectativas, la planificación y la competitividad.

Lo primero que hay que hacer es entender que Estados Unidos sigue siendo eso Principal destino de las exportaciones costarricenses y el origen de buena parte del mismo inversiones extranjeras Por lo tanto, cualquier cambio en las reglas comerciales tiene un impacto inmediato en el país.

En este contexto, los anuncios de la administración Trump de imponer aranceles a productos costarricenses de diferente escala y alcance están creando un estrés adicional que tiene un impacto aún mayor que los aranceles mismos.

Para el economista Leiner Vargas, el principal problema no radica en el nivel específico de las tasas, sino en esa falta de claridad.

“Lo que más se ve afectado no es tanto el arancel en sí, sino la inestabilidad de las reglas del juego que ha provocado este cambio arancelario”.

“El inversionista no tiene capacidad para planificar en el tiempo cuál será el costo real de importar o exportar hacia o desde Estados Unidos, y esto crea una volatilidad que inhibe fundamentalmente la inversión extranjera, incluida la inversión local”, explicó.

Vargas advierte que este efecto es de corto plazo, reflejándose en una serie de anuncios contradictorios en menos de un año, aumentando la incertidumbre en las decisiones empresariales.

“A 12 meses desde que asumió Donald Trump hubo anuncios sobre un porcentaje, luego ese porcentaje aumentó, luego se cancelaron algunos productos y hoy ese porcentaje está sujeto a negociación (…) casi percepción”, agregó.

Agregadoel comportamiento de Tipo de cambio ha aumentado la complejidad de este año 2025. El colón acumula tres años de apreciación, reflejando una menor demanda de dólares para importaciones y factores estacionales como los ingresos por turismo y el pago de bonificaciones.

La combinación de un dólar barato y aranceles inestables genera ganadores y perdedores: por un lado, los importadores y las empresas con costos en dólares han visto una reducción en sus costos de adquisición y producción; Por otro lado, quienes producen en colonias y venden en mercados externos sufren pérdidas de competitividad, particularmente en la agricultura, la manufactura y el turismo.

“Los importadores y aquellos cuyos costos están expresados ​​en dólares ven una reducción en sus costos (…) y eso favorece su competitividad, pero quienes producen con costos principalmente en colones tienen un efecto negativo”, explicó Vargas.

La estructura bimonetaria de Costa Rica también exacerba esta división: aquellos con deudas en dólares reciben alivio, pero aquellos con deudas en colones e ingresos en monedas extranjeras enfrentan cargas mayores.

Los exportadores también sufren este dilema.

Víctor Pérez, presidente de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), coincide en que la combinación de factores externos provocó y sigue provocando un golpe directo al clima de negocios.

«El impacto de los aranceles ha tenido un impacto directo en la competitividad relativa de los productos en el mercado (…). Lo que tiene el mayor impacto no son tanto los aranceles en sí, sino la inestabilidad de las reglas del juego».

Pérez añade que esta volatilidad afecta la toma de decisiones y frena nuevas inversiones.

«Esto afecta a las expectativas de cada inversor y cambia significativamente el clima de inversión y la competitividad de las exportaciones y el turismo», lamentó.

El año fue agridulce para el sector exportador: alivio en los costos financieros, pero presión sobre los ingresos y los mercados.

Tanto Vargas como Pérez coinciden en que a pesar de una macroeconomía interna estable (tasas de interés más bajas, inflación contenida y menores costos de importación), el contexto internacional domina la agenda.

“La inestabilidad proviene del sector externo, de la altísima vulnerabilidad de las ventas a un mercado ampliamente dominado por Estados Unidos (…), que está afectado por estas dos tensiones”, concluyó Vargas.

Los expertos creen que esta tendencia podría continuar e incluso fortalecerse en los próximos meses, con el desafío añadido de mantener el entorno de inversión externa sin comprometer la estabilidad económica interna de los últimos años.