Entre las noticias que marcaron el año 2025 en Costa Rica, una destacó por su trascendencia histórica y jurídica: la Aprobación de una reforma constitucional que hizo posible por primera vez la extradición de ciudadanos costarricenses. El primer caso conocido bajo este nuevo marco legal fue el del ex juez y ex Ministro de Seguridad Pública Celso Gamboa.
La noche del lunes 23 de junio de 2025, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) arrestaron a Gamboa en Escazú, respondiendo a una solicitud de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA). El arresto se produjo en respuesta a una solicitud de la Corte de Justicia de Texas que pedía su extradición para enfrentar un juicio penal en Dallas por presuntos cargos de tráfico internacional de drogas.
Este caso se convirtió en el estreno práctico de la Ley N° 10730, conocida como Ley N° 10730, Ley que Habilita la Extradición de NacionalesFue reformado con el artículo 32 de la Constitución Política. La reforma, aprobada en tercer debate el 15 de mayo de 2025, permitió la extradición de costarricenses por delitos graves como narcotráfico y terrorismo, siempre bajo control judicial.
Las regulaciones se complementaron con cambios a la ley de extradición para armonizar los procedimientos y permitir que un juez nacional considere y atienda las solicitudes extranjeras.
La investigación que dio lugar a la solicitud estadounidense fue realizada conjuntamente por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la DEA durante más de un año, pero estuvo en pausa hasta que la reforma legal entró en vigor.
En agosto de 2025, la Embajada de Estados Unidos presentó los documentos formales de extradición, incluyendo la acusación y pruebas, ante el Juzgado Penal del I Circuito Judicial de San José. Según el expediente 4:25-cr-00142-JCB-JDL del Tribunal de Distrito para el Distrito Este de Texas, un gran jurado acusó a Gamboa de fabricar y distribuir cocaína y conspiración.
En octubre de 2025, el Juzgado Penal del I Circuito Judicial de San José aprobó la extradición del exjuez luego de 107 días de su detención. Sin embargo, la entrega a las autoridades estadounidenses estaba sujeta a la finalización de los procesos penales pendientes en Costa Rica.
Al momento de su arresto, Gamboa enfrentaba múltiples comparecencias ante el tribunal y una acusación para la cual estaba programada una audiencia preliminar. Dos de estos procesos terminaron con absoluciones el 13 de agosto y el 10 de octubre de 2025.
Posteriormente, la Fiscalía Adjunta para la Probidad, Transparencia y Anticorrupción solicitó en otro expediente la aplicación de un criterio de oportunidad a fin de suspender el proceso penal en espera de sentencia firme en el extranjero.
De ser concedida esta solicitud y resolverse los recursos pendientes ante la Corte de Apelaciones Penales del Segundo Distrito Judicial de San José, el camino hacia la extradición quedaría abierto, con excepción de un caso adicional a ser discutido entre el 5 y el 30 de enero de 2026.
Celso Gamboa desarrolló una extensa carrera en el sector público costarricense. Comenzó su carrera jurídica en la década de 1990 como fiscal y ascendió a fiscal adjunto en el Departamento de Estado.
Luego ocupó cargos en el Ejecutivo, primero como Viceministro de Seguridad Pública y Director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS) durante la administración de Laura Chinchilla y luego como Ministro de Seguridad Pública en el gobierno de Luis Guillermo Solís. Posteriormente fue elegido juez de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, cargo del que fue destituido en 2018 tras ser vinculado al caso. el “cementazo”.
Actualmente, Gamboa permanece detenido temporalmente en el penal La Reforma, en Alajuela, mientras finalmente se resuelven los procesos judiciales en Costa Rica y la eventual implementación de su extradición a Estados Unidos en el marco del nuevo orden constitucional adoptado en 2025.