El rapero estadounidense Kanye West, cuya participación en un festival de música de Londres el próximo mes de julio generó polémica, tendrá prohibida la entrada al Reino Unido debido a sus declaraciones antisemitas en los últimos años, informó este martes la BBC, citando al Ministerio del Interior como fuente.
West, de 48 años, presentó el lunes una solicitud de visado para entrar en Reino Unido, que fue rechazada alegando que «su presencia no sería de interés público», según informó la BBC.
El rapero había declarado el martes, en una columna en The Wall Street Journal, que estaba dispuesto a reunirse con miembros de la comunidad judía británica.
Kanye propuso reunirse con judíos británicos después de la controversia
West, cuya participación en un festival en Londres en julio ha generado polémica por sus comentarios antisemitas en los últimos años, dijo el martes que estaba dispuesto a reunirse con miembros de la comunidad judía británica.
«Mi objetivo es ir a Londres y ofrecer un espectáculo de cambio, aportando unidad, paz y amor a través de mi música», escribió el cantante de 48 años en una columna en The Wall Street Journal, bajo el título «A aquellos a los que he herido».
«Sé que las palabras no son suficientes. Tendré que demostrar el cambio con mis acciones. Si son abiertas, aquí estoy», continúa el exmarido de Kim Kardashian, afirmando que está dispuesto a reunirse con miembros de la comunidad judía británica para «escucharlos».
Ye, como se llama ahora, ha perdido muchos seguidores y varios contratos comerciales en los últimos años tras declaraciones antisemitas y racistas.
«Veo cosas buenas en Hitler. Amo a los judíos, pero también amo a los nazis», dijo en 2023.
En mayo de 2025 lanzó una canción titulada «Heil Hitler», para conmemorar el 80 aniversario de la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.
«No pido compasión ni trato de favor, aunque aspiro a merecer vuestro perdón», escribe, e invoca su trastorno bipolar para justificar sus declaraciones racistas.
El anuncio de su participación como cabeza de cartel durante tres noches consecutivas en el Wireless Festival, que se celebrará del 10 al 12 de julio en Londres, ha provocado indignación.
El primer ministro Keir Starmer ha calificado su presencia de «profundamente preocupante».
Varios representantes de organizaciones judías y el alcalde de Londres, Sadiq Khan, han protestado contra su participación.
Además, los patrocinadores del festival, incluidos Pepsi y Diageo, han anunciado su retirada del evento.
Phil Rosenberg, presidente de la Junta de Diputados de Judíos Británicos, dijo que estaría dispuesto a reunirse con West si se retira del festival.
Sin embargo, el director general del festival, Melvin Benn, ha mantenido la invitación, pidiendo «perdón» para permitir su presencia.
Según el ministro de Sanidad británico, Wes Streeting, su gobierno «está estudiando» la posibilidad de negarle la entrada al país.
Esta polémica se da cuando la preventa de entradas para el festival comenzó este martes a las 12:00 hora local (11:00 GMT).