Un operativo de rutina de la policía municipal de San José permitió identificar y detener a un hombre que trabajaba como guardia de seguridad en una empresa, pese a contar con una orden de captura internacional emitida por Interpol.
Durante una visita de inspección a un local comercial, los agentes preguntaron al guardia de seguridad sobre los permisos pertinentes para realizar servicios de seguridad privada.
Según explicaron las autoridades, el imputado manifestó que no tenía papeles y solo presentó una cédula de identidad nicaragüense.
Al verificar sus datos en el sistema policial de inmigración, los funcionarios confirmaron que tenía alerta roja de Interpol por abuso sexual a un menor en Nicaragua.
El hombre fue inmediatamente detenido y trasladado a los calabozos de la policía de inmigración, donde inició el proceso de extradición a su país de origen.
Además, la autoridad migratoria envió informes al juzgado laboral para sancionar tanto a la empresa donde trabajaba el guardia como a la empresa de seguridad privada que lo contrató por emplear indocumentados sin autorización para realizar tareas de seguridad.