San José, 16 de marzo (elmundo.cr) – En el primer bimestre de 2026, el país registró 3.054 delitos, entre ellos 1.397 hurtos, 981 asaltos y 568 robos, según datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Este contexto refuerza la necesidad de que las empresas y operaciones revisen sus sistemas de seguridad, especialmente en momentos en que diversos incidentes han dejado al descubierto vulnerabilidades en los controles de acceso, monitoreo y gestión preventiva.
Grupo EULEN Costa Rica, empresa con más de tres décadas de experiencia en servicios de seguridad, advierte que uno de los errores más comunes es confiar únicamente en la instalación de cámaras visibles o la presencia de personal en la entrada, lo que puede crear una falsa sensación de protección cuando no hay vigilancia activa ni protocolos de actuación claros.
«En muchos casos, las cámaras documentan lo ocurrido, pero no lo previenen. No es lo mismo grabar un hecho que prevenirlo», explica Fernando Gamboa, criminólogo y director de operaciones de EULEN Seguridad.
Las cámaras tradicionales no siempre significan seguridad
Aunque la instalación de cámaras en comercios y empresas ya es una práctica habitual, los expertos señalan que en muchos casos se trata de dispositivos de uso privado que dependen de redes domésticas y ofrecen opciones limitadas de almacenamiento o seguimiento.
La diferencia entre una cámara doméstica y un sistema de seguridad empresarial es la integración de un sistema de prevención completo. Si bien las cámaras domésticas a menudo se limitan a la transmisión o almacenamiento básico de imágenes, un sistema empresarial incluye monitoreo constante por parte de personal capacitado, almacenamiento seguro de evidencia, análisis previo al riesgo basado en vulnerabilidades comerciales y protocolos de respuesta claros para cualquier evento sospechoso.
Actualmente, las soluciones más modernas integran tecnologías como la analítica de vídeo y la inteligencia artificial, capaces de detectar comportamientos inusuales, detectar movimientos fuera del horario comercial o reconocer patrones de las personas. Esto permite que la tecnología no sólo registre lo que está sucediendo, sino que también genere alertas tempranas para permitir una respuesta inmediata.
Errores comunes que comprometen la seguridad
Según Gamboa, muchas instalaciones cometen errores que impactan significativamente la efectividad de sus sistemas de seguridad, entre ellos:
- Instale cámaras de baja calidad o cámaras con espacio de almacenamiento limitado.
- Usar dispositivos que solo “transmiten en vivo” pero no registran evidencia.
- Sin seguimiento constante de las cámaras.
- Faltan protocolos claros para el acceso de visitantes o proveedores.
- Delegar la seguridad en personal sin formación especial.
“La seguridad no es sólo un dispositivo en la pared o una persona en la entrada; es un sistema integral que debe anticipar riesgos, proteger a las personas y garantizar la continuidad del negocio”, enfatiza.
Elija el proveedor de seguridad adecuado
Se recomienda que al contratar servicios de seguridad privada, las empresas presten especial atención a garantizar que los proveedores estén debidamente autorizados, cuenten con personal capacitado y operen de acuerdo con las regulaciones específicas de la industria. La elección del proveedor es crucial para garantizar que los sistemas instalados, las funciones de monitorización y los protocolos cumplan realmente con los requisitos de seguridad de la empresa.