Los eurodiputados de la Comisión de Control de Ingresos y Gastos Públicos aún no pueden encontrar a los responsables de los “daños irreversibles” sufridos por el Teatro Nacional durante las recientes obras de restauración.
La audiencia con el director del teatro, Guillermo Madriz, y el director de Patrimonio, Fernando Madrigal, sólo mostró la frustración de los legisladores al respecto, pues ambos directores se desvincularon de las obras que provocaron los daños.
“No aprobé ningún permiso, no construí ningún letrero ni aprobé ningún material”, dijo Madrigal, informando que los trabajos de restauración ya habían sido aprobados cuando llegó al sitio.
Por su parte, Madriz aseguró que no le corresponde autorizar estas obras, ya que diferentes áreas técnicas están a cargo de la planificación, mientras que el directorio del inmueble histórico tiene la última palabra en estos temas.
Sin embargo, ambos señalaron que el titular del Ministerio de Conservación, Óscar Flores, fue el encargado de formular el cártel, que finalmente fue elevado a Proveeduría y rescindió el contrato firmado con la constructora Reyco.
«¡Qué desastre! Qué desastre es este país y por eso la gente está tan disgustada. Tenemos funcionarios de conservación, directores de teatro, una junta directiva y nadie vio el desastre que se estaba desarrollando».
«Esto no puede ser, nadie es responsable del desastre que han causado en la preservación del Teatro Nacional, entonces la junta es inútil, porque en temas tan delicados como estos criterios técnicos entran en juego. Han causado desastres frente a él como director del Teatro Nacional y a él como director de Patrimonio, entonces qué están haciendo», preguntó enojada la diputada independiente Kattia Cambronero.
La Comisión acordó este jueves pedir cuentas a los directivos y funcionarios encargados de discutir y aprobar las obras de restauración que fueron detenidas por orden de la Sala Constitucional.
Ella y el ministro de Cultura, Jorge Rodríguez, comparecerán ante la comisión el próximo jueves.