La violencia ha vuelto a golpear a una familia de Quepos, marcada por una historia de tragedia. Un bebé de casi dos años murió en el barrio La Laguna la noche del miércoles cuando sicarios atacaron la casa donde se encontraba con sus padres.
Según la investigación inicial, el objetivo era el padre del menor; Sin embargo, una bala perdida alcanzó al niño en la cabeza y le provocó la muerte instantánea.
Este caso refleja la repetición de la violencia en esta familia. Hace siete años, la abuela materna, Priscila Barrantes Arauzfue encontrado sin vida y en descomposición en Naranjito de Quepos. Los medios informaron en ese momento que la mujer, que luchaba contra problemas de adicción, había sido asesinada varias veces y abandonada.
Una década antes, el abuelo de la menor había Wilbert Rivera NúñezMurió tras ser golpeado por un vecino en Lomas de Cocorí, Pérez Zeledón. Al parecer, una discusión desembocó en el ataque que le quitó la vida.
Ahora, años después, la violencia vuelve a enlutar a la misma familia. Expertos en ciencia policial señalan que este tipo de situaciones se repiten en muchas familias costarricenses, atrapadas en disputas y dinámicas criminales que los sumergen en el duelo.
La familia del menor espera que el crimen no quede impune y que las autoridades puedan identificar y detener a los responsables. El caso continúa bajo investigación judicial.