La policía penitenciaria tuvo que intervenir después de que los reclusos de la prisión juvenil comenzaran a “quemar esteras y amenazar a los agentes de policía con armas punzantes”.
Esta situación se presentó la tarde de este domingo en dos módulos del centro especializado de atención juvenil Zurquí, en San Luis de Santo Domingo de Heredia, a la vera de la ruta 32.
«Han surgido problemas de convivencia entre los jóvenes menores privados de libertad (…) Estos problemas de convivencia ya se prolongan esta semana», confirmó Nelson Barquero, director de la policía penitenciaria.
Según el dirigente, se registraron agresiones a menores y, en algunos casos, autolesiones.
«Los protocolos policiales se activaron ya que en repetidas ocasiones se les pidió desistir de estas acciones violentas, sin embargo, hicieron caso omiso, por lo que fue necesario que equipos de intervención penitenciaria ingresaran a los módulos para apagar el fuego y restablecer el orden», agregó Barquero.
Durante la intervención de la policía penitenciaria, explicó el director, los agentes sometieron a estas personas y las privaron de armas mágicas fabricadas con materiales de la infraestructura penitenciaria. También controlaron el riesgo de incendio mediante el uso de extintores.
Durante el operativo, un total de 13 detenidos fueron examinados por las autoridades sanitarias «sin reportarse complicaciones ni lesiones graves. Asimismo, seis policías resultaron heridos y requirieron atención médica sin presentar lesiones graves», explicó el Ministerio de Justicia.
En estas acciones participaron funcionarios de las fuerzas armadas públicas.