El clásico femenino del viernes dejó dos temas en la agenda para el entorno morado: la derrota por 2-1 ante Liga Deportiva Femenina Alajuelense en el Estadio Alejandro Morera Soto y la polémica por la indumentaria del equipo.
Tras el revuelo en las redes sociales, el presidente del Deportes Saprissa Mujer, Roberto Artaviapublicó una explicación detallada sobre la situación de los uniformes que utiliza actualmente la selección femenina.
El trasfondo: un clásico cuesta arriba
Saprissa cayó 2-1 ante Alajuelense en el primer clásico femenino del 2026. El conjunto rojinegro se adelantó a los 30 segundos y amplió el marcador al 27′, mientras Carolina Venegas anotó en el segundo tiempo.
La derrota demostró una vez más la supremacía del erizo en los últimos años, pero la discusión posterior no se centró únicamente en el resultado.
Desde las gradas y en las redes sociales comenzaron los cuestionamientos sobre por qué los jugadores vestían uniformes considerados “holgados” y sin personalización individual, similares a los modelos masculinos o de divisiones menores.
“Una historia de uniformes”
En sus redes sociales, Artavia compartió una explicación que tituló “Una historia de uniformes”donde contó lo sucedido.
El dirigente indicó que a mediados del año pasado Saprissa FF había decidido no participar en el torneo nacional femenino. Esa determinación fue revertida hasta finales de 2025, en gran medida -según su versión- debido a la intervención de Erick Lonisquienes ayudaron a reactivar el proyecto y fortalecer la fuerza laboral.
Cuando se realizó el pedido internacional de uniformes para el semestre, meses antes, el equipo femenino no estaba compitiendo y por eso no se incluyó un pedido específico para los mismos.
Cuando se activó nuevamente el proyecto, el proveedor ya estaba enviando producción destinada al equipo masculino y divisiones menores, por lo que no fue posible agregar a tiempo prendas personalizadas para el equipo femenino.
Artavia explicó que, gracias a esfuerzos internos, se aprovecharon piezas disponibles de divisiones menores y accesorios previamente guardados para dotar al equipo de un uniforme “morado, digno y lleno de historia”, aunque reconoció que no es el modelo ideal.
El compromiso con el futuro
El mandatario aseguró que en los próximos meses -debido a tiempos de producción internacional- se culminará el proceso de fabricación, transporte y personalización de uniformes profesionales para Saprissa FF.
“En el segundo semestre tendremos a nuestras chicas jugando con la elegancia y elegancia que deben caracterizar a todos nuestros equipos”, afirmó.
También reiteró que el crecimiento del fútbol femenino será «paso a paso», en la línea de lo que ya había afirmado tras el partido del viernes.
Más que un uniforme
La explicación llega en un momento en el que los aficionados exigen coherencia entre el discurso de apoyo al fútbol femenino y las condiciones estructurales del equipo.
En la cancha, Saprissa volvió a caer ante su clásico rival.
Fuera de él, la discusión giró en torno a los símbolos.
El uniforme puede parecer un detalle menor.
Pero en el contexto actual, para los aficionados no lo es.