marzo 7, 2026
Sucesos

Incompetencia, negligencia y descuido: errores que arruinan un tratamiento estético y ponen en peligro la salud del paciente – Reporte Tico

  • febrero 14, 2026
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Las muertes recientes de personas después de una cirugía estética han puesto a prueba los límites entre una complicación médica y una posible responsabilidad penal. Ha habido muertes

Incompetencia, negligencia y descuido: errores que arruinan un tratamiento estético y ponen en peligro la salud del paciente

 – Reporte Tico

Las muertes recientes de personas después de una cirugía estética han puesto a prueba los límites entre una complicación médica y una posible responsabilidad penal.

Ha habido muertes relacionadas con procedimientos estéticos en las últimas semanas. Todos estos hechos están bajo investigación y plantean inquietudes y preguntas sobre cuándo un resultado negativo constituye un delito.

El fiscal coordinador de la Fiscalía griega de Alajuela, Arturo Figueroa, explicó que la negligencia médica se refiere al daño causado a un paciente, «ya sea a su salud física o mental o incluso la muerte, como consecuencia de acciones negligentes, imprudentes o por falta de experiencia del profesional médico». Sin embargo, aclaró que no toda complicación conlleva responsabilidad penal.

«La medicina no es una ciencia exacta y todo procedimiento implica riesgos», afirmó el fiscal, quien subrayó que «para que se cometa un delito en la acción médica (…) es necesario acreditar que el médico no actuó conforme a la Lex artis Médica», entendida como un conjunto de reglas, conocimientos y prácticas que deben ser aplicados cuidadosamente y que evolucionan con el progreso científico y tecnológico.

Figueroa explicó que estos casos normalmente involucran delitos negligentes más que intencionales. “Un delito culposo es un delito que no es intencionado por parte del autor”, explicó. A diferencia del fraude -donde existe una intención directa de lograr el resultado- la culpa se debe a una falta de diligencia debida, ya sea por imprudencia, negligencia o falta de habilidad.

«Imprudencia es cuando el profesional actúa imprudentemente y toma riesgos innecesarios; negligencia es hacer menos de lo que le corresponde por omisión o descuido; e incompetencia se refiere a la falta de conocimiento, habilidad o experiencia para realizar el acto médico», dijo Figueroa.

En el ámbito de la cirugía estética, aclaró que en procedimientos como la liposucción existen parámetros de cantidad máxima de grasa que se puede eliminar dependiendo de la valoración del paciente. El incumplimiento de estas normas o actuar sin la experiencia requerida podría provocar lesiones graves o incluso la muerte.

El Código Penal regula estas conductas en los artículos 117 y 128, que se refieren al homicidio por negligencia y a las lesiones corporales por negligencia. En el primer caso, se prevén penas que van de seis meses a ocho años de prisión si se produce la muerte, además de la exclusión del ejercicio de la actividad que causó el daño.

Las investigaciones pueden iniciarse mediante una denuncia de los familiares ante el Ministerio Público o el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), o mediante la denuncia de una muerte sospechosa en un centro médico. El OIJ actúa como órgano auxiliar en la recolección de pruebas, interrogatorio y, en su caso, levantamiento del cadáver y coordinación de la autopsia.

“La historia clínica es la evidencia por excelencia”, dijo Figueroa, señalando que contiene la historia clínica del paciente, el consentimiento informado, los exámenes y el detalle de los procedimientos realizados. También son relevantes la autopsia médico legal y las declaraciones de familiares y trabajadores de la salud.

Como antecedente, el fiscal se refirió a un caso de 2015 en el Hospital San Francisco de Asís, en Grecia, cuyo juicio terminó en 2022 con una pena de dos años de prisión. El tribunal consideró que no se realizaron las pruebas necesarias a un paciente con dolor abdominal persistente que fue dado de alta y posteriormente falleció a consecuencia de una apendicitis aguda.

Debido a la variedad de penas, estos delitos permiten soluciones alternativas como la mediación entre las partes. Sin embargo, Figueroa destacó la importancia de respetar la presunción de inocencia. «Todo el mundo es inocente hasta que un veredicto final demuestre lo contrario», dijo, advirtiendo que las acusaciones podrían afectar tanto a las personas involucradas como al curso de la investigación.

Si se sospecha de negligencia médica, la denuncia deberá presentarse personalmente ante el Ministerio Público o el OIJ, donde se informará a los denunciantes de sus derechos y se obtendrá la información necesaria. En el caso de delitos públicamente punibles como el homicidio, las autoridades pueden actuar de oficio.

Para el fiscal, la denuncia cumple una doble función: permite determinar responsabilidades en un caso concreto y pone de relieve posibles errores que podrían impedir nuevos hechos. “La denuncia promueve que se puedan advertir deficiencias en el desempeño médico y salvar a futuros pacientes”, concluyó Figueroa.