Hace 10 años, Montserrat del Castillo vivió “uno de los días más felices de su vida”
– Reporte Tico
febrero 3, 2026
0
Este viernes, De boca en boca (DBB) celebra 10 años de radiodifusión y una de las figuras claves de esa historia es Montserrat del Castillo, quien no sólo
Este viernes, De boca en boca (DBB) celebra 10 años de radiodifusión y una de las figuras claves de esa historia es Montserrat del Castillo, quien no sólo ha estado presente desde el inicio, sino que fue el primer presentador confirmado cuando el proyecto aún no tenía nombre ni elenco definido.
Del Castillo revisó con.com el camino recorrido durante esta década, marcada por crecimiento profesional, cambios personales, desafíos dentro del formato y un profundo agradecimiento por una oportunidad que -asegura- llegó como respuesta directa a una oración.
Una llamada inesperada que lo cambió todo
Hace 10 años, Montserrat participó en bailando con las estrellas cuando, sin saberlo, verbalizó lo que pronto sería su realidad. Durante una entrevista en el programa, dijo que el trabajo de sus sueños era ser parte de un espacio de entretenimiento y espectáculo, pero con un enfoque positivo, respetuoso y humano.
«Lo último que imaginé fue que, un mes después, a mediados de ‘Baile’me llamarían y yo sería el primero en llamar para ser parte de’De boca en boca«, recordar.
La llamada llegó tras un momento de incertidumbre profesional, cuando incluso había solicitado un trabajo sin éxito tras finalizar un proyecto anterior.
«Ese día fue uno de los más felices de mi vida. Para mí, el programa fue una oración contestada por Dios», dice.
Creciendo frente a las cámaras
Del Castillo comenzó en DBB a los 25 años. Hoy, a sus 35, reconoce que el programa no solo la ha visto consolidarse como presentadora, sino también crecer como persona: se casó, se separó, se convirtió en madre y pasó por momentos de profunda alegría y otros de dolor.
«Las señoras me han acompañado durante todo este proceso. El cariño con el que nos abrazan es como si nos conociéramos de toda la vida, y eso es demasiado gratificante», comenta.
Entre los momentos más difíciles que recuerda está el fallecimiento del cantante Freddy Rojas, quien días antes había estado en el set cantándole una canción.
«Fue muy impactante. Ver a alguien ir al programa y morir a los pocos días fue muy duro», confiesa.
También menciona la pérdida de miembros del entorno artístico y cercanos al programa como experiencias que marcaron emocionalmente al equipo.
Un equipo que sostiene y sana
Más allá de las cámaras, Montserrat destaca la unión del elenco actual y la importancia del apoyo mutuo. Mauricio Hoffmann, María Fernanda León y Bismarck Méndez son, para ella, su “gente vitamina”.
«Antes de salir al aire nos contamos nuestros problemas, almorzamos juntos, nos apoyamos. Tenemos una química tan hermosa que, cuando se enciende la cámara, durante esa hora nos olvidamos de los problemas», explica.
Esa conexión, asegura, se traduce en una mayor responsabilidad: entretener, informar y acompañar a un público que muchas veces busca una sonrisa o una palabra de aliento en medio de sus propias dificultades.
Un formato que marcó la diferencia
Del Castillo considera que la permanencia de DBEB durante una década se debe a su esencia: un programa de farándula que no busca humillar ni invadir, sino informar con respeto y equilibrio, mezclando entretenimiento, cultura y artistas nacionales e internacionales.
«Las mujeres no disfrutamos de las faltas de respeto, y yo tampoco podría formar parte de un formato así. He cuidado mucho mi trabajo durante estos 10 años», afirma.
Hoy, DBB sigue siendo uno de los programas más vistos del país, un logro que Montserrat atribuye a la constancia, al equipo humano y, principalmente, a su fe.
“Eso para mí significa la misericordia de Dios y que Él es fiel cuando uno pide las cosas de corazón”, apunta.
Esperamos con gratitud
Aunque reconoce que la televisión está pasando por cambios a nivel mundial, Del Castillo se ve todavía vinculada al proyecto.
“Cinco años más, diez años más… ojalá. Que sea lo que Dios quiera. Estaría muy feliz de seguir siendo parte de De boca en boca”, asegura.
A nivel personal habla con ternura de su hijo Jhonita, quien admira su trabajo y la acompaña con entusiasmo cuando puede.
“Él ve mi trabajo como una bendición, no como algo que me aleja de su vida, y eso significa todo para mí”.
El mayor aprendizaje: la humildad
Cerrando la entrevista, Montserrat resume en una sola palabra lo que le ha dejado DBB en estos 10 años: modestia.
“Ser reconocido no sirve de nada si no tienes los pies en la tierra. Todo lo que tienes es gracias a Dios y yo también he aprendido mucho de mis compañeros”, concluye.
Este viernes, De boca en boca cumple una década al aire y, junto al programa, Montserrat del Castillo también celebra una historia de fe, perseverancia y crecimiento delante y detrás de las cámaras.