Se acabó la tolerancia en La Cueva – Reporte Tico
- enero 26, 2026
- 0
El crédito se acabó. En Tibás ya no hay lugar para la paciencia y el mensaje fue claro desde las gradas: La Cueva dejó de conceder indulgencias. Él
El crédito se acabó. En Tibás ya no hay lugar para la paciencia y el mensaje fue claro desde las gradas: La Cueva dejó de conceder indulgencias. Él
El crédito se acabó. En Tibás ya no hay lugar para la paciencia y el mensaje fue claro desde las gradas: La Cueva dejó de conceder indulgencias. Él Deportes Saprissa Atraviesa un presente incómodo, sin títulos desde hace año y medio, fuera del mapa internacional y con un rendimiento que no convence ni siquiera cuando el resultado es bueno.
El empate sin goles contra cartaginésLejos de calmar las aguas, profundizó el malestar. No fue sólo el 0-0, sino la sensación de un equipo plano, sin continuidad ni autoridad futbolística, incapaz de imponer condiciones en su propio estadio.
Esta vez, la afición no esperó el pitido final para manifestarse. Desde el calentamiento, Los pitos bajaron desde las gradas.. Gerson Torres Fue de los primeros en sentirlo, incluso antes de entrar al campo, y cuando lo hizo, el reproche fue mayor. Orlando Sinclair Tampoco escapó: su salida estuvo acompañada de un fuerte silbido que reflejó el descontento general.
La reacción del público dejó claro que Ya no se trata sólo de resultados.sino de formas. La afición acompaña, llena el estadio, pero exige señales. Se requiere un equipo reconocible, intenso y con ambición sostenida durante los 90 minutos.
No todo fue castigo. La Cueva también supo distinguir esfuerzos. Bancy Hernandez recibió aplausos por su insistencia y actitud, al igual que Luis Javier Paradelaquien aportó movilidad en un ataque que, aún así, nunca logró romper el cerrojo brumoso.
En lo futbolístico, Saprissa mostró orden y presión en algunos pasajes, sobre todo en el segundo tiempo, pero Faltaba claridad y desequilibrio.. el regreso de MarianoTorres No fue suficiente para encender un juego que pasó poco por su zurda y nunca logró conectar con los atacantes. El equipo empujó, sí, pero sin colmillo.
La eliminatoria acabó siendo un trato para el Cartaginés, que se marchó solo como líder, mientras los morados quedaron relegados a la séptimo lugarcon apenas cinco puntos, muy lejos de lo que dicta su historia y sus exigencias internas.
El final fue un reflejo del momento: Abucheos, frustración y un grito unificado de “Vladimir Fuera” que resonó en Tibás. No es una protesta aislada. Es el síntoma de una afición que sigue ahí, pero que ya no está dispuesta a asentarse.
En Saprissa, se acabó la tolerancia. Y lo que viene dependerá de si el equipo responde… o si el ruido en La Cueva sigue creciendo.