marzo 7, 2026
Política y Gobierno

¿Cuál es el perfil de los indecisos y cuándo deciden su voto? – Reporte Tico

  • enero 22, 2026
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A menos de dos semanas de las elecciones presidenciales, uno de cada tres electores en Costa Rica aún no sabe por quién votará. La última encuesta del Instituto

¿Cuál es el perfil de los indecisos y cuándo deciden su voto?

 – Reporte Tico

A menos de dos semanas de las elecciones presidenciales, uno de cada tres electores en Costa Rica aún no sabe por quién votará. La última encuesta del Instituto de Investigación y Ciencia Política de la Universidad de Costa Rica (CIEP-UCR) muestra que la indecisión sigue siendo un factor decisivo en la fase final de la campaña, no sólo por su escala, sino por el perfil específico de quienes se centran en esa duda y el momento en que pretenden resolverla.

Según el estudio, el 32% de los votantes presidenciales se declaran indecisos. Si bien la cifra representa una caída significativa desde diciembre, cuando alcanzó el 45%, todavía es lo suficientemente alta como para tener un impacto directo en el resultado final, especialmente en un escenario fragmentado y competitivo.

El CIEP identifica un patrón claro entre quienes aún no han tomado una decisión. La indecisión es más común entre mujer y pone más énfasis en Jóvenes, especialmente entre 18 y 34 años..

A esto se suma el peso entre quienes reportan niveles de escuela primaria y secundariaen comparación con aquellos con título universitario.

Desde una perspectiva territorial, la provincia de limon Destaca como el espacio con mayor porcentaje de indecisos, un dato relevante en un país donde las diferencias regionales suelen ser decisivas en elecciones cerradas.

El perfil político de este grupo también desafía una lectura simplista. La indecisión no se explica sólo por el rechazo al actual gobierno. Por el contrario, el informe muestra que quienes califican la administración del presidente como «regular» o incluso «bueno» muestran un mayor nivel de escepticismo. Esto sugiere un electorado ambivalente, que no descarta la continuidad, pero tampoco la asume automáticamente.

Otro factor clave es la percepción del contexto electoral. La indecisión es mayor para quienes así lo piensan la selección aún no está definidalo que refuerza la idea de que la duda está impulsada por un sentido de competencia abierta y la ausencia de un candidato claramente dominante para ese partido.

Una decisión que al final se tomará

Independientemente de quiénes sean, cuándo es igualmente apropiado. La encuesta revela que la gran mayoría de las personas indecisas pospondrá su decisión hasta el último momento. El 69% dice que planea definir su voto en la semana previa a las elecciones, mientras que casi el 31% dice que planea hacerlo el mismo día de la votación.

Estos datos explican por qué las campañas se centran en el cierre: los argumentos finales, los mensajes emotivos, los llamamientos a votos útiles o las advertencias sobre los riesgos de determinadas opciones pueden tener un mayor impacto que en otros procesos donde los votantes deciden con más antelación.

Cuando el CIEP propone un escenario de «decisión forzada», preguntando a los indecisos por qué candidato se inclinarían si tuvieran que elegir, el resultado confirma la profundidad de la indefinición. Más de las tres cuartas partes no mencionan ningún partido o candidato en particular.

Entre quienes sí lo hacen, las preferencias parecen ser difusas y sin un liderazgo claro, lo que refuerza la idea de que estos votantes no son una reserva oculta de votos para un solo candidato, sino más bien un grupo fragmentado, vulnerable a estímulos de corto plazo y eventos que ponen fin a la campaña.

Con un tercio del electorado todavía en duda y con decisiones que se tomarán en los últimos días -o incluso horas- el perfil de los indecisos será una de las claves de las elecciones. Las mujeres jóvenes, con menor escolaridad formal, concentradas en provincias como Limón, sin una valoración negativa radical del gobierno y convencidas de que el desenlace aún está abierto: hay un factor decisivo en los resultados electorales.

En un proceso marcado por la división y la inestabilidad, en lugar de ganar una gran mayoría, los candidatos se apresuran a convertir esta duda persistente en una decisión concreta antes de que cierren las urnas.