Este domingo 18 de enero Óscar López vivió uno de los momentos más significativos de su vida al decirle “sí, acepto” a la Dra. Jessie Montes de Ocaen una boda civil que combinó elegancia, emoción y cercanía.
La boda se celebró en Tierra Bonanza, en El Alto de Goicoechea, un espacio que cautivó a los aproximadamente 100 invitados por su cuidada decoración: mesas perfectamente dispuestas, arreglos delicados, iluminación romántica y una mesa de postres que se robó las miradas desde el inicio de la tarde. (ver vídeo adjunto de De boca en boca).
Minutos antes de la ceremonia, el nerviosismo del novio era evidente. López caminó de un lado a otro acompañado de su hijo, quien no dudó en ofrecerle palabras de apoyo y bromas para aliviar la tensión. Casi las cinco de la tarde, el exdiputado ya esperaba en el altar, con un traje impecable y las emociones a flor de piel.
La llegada de la novia marcó el inicio oficial del evento. Jessie Montes de Oca lució un elegante y sencillo vestido blanco que no pasó desapercibido. Entre risas y complicidad, el novio no ocultó su emoción y, con un gesto espontáneo, tocó el vestido para sentir la construcción, arrancando sonrisas a los presentes.
Durante la ceremonia se llevó a cabo la firma oficial, el intercambio de anillos y los votos. La novia ofreció un profundo y emotivo mensaje, en el que prometió acompañarlo, describirle los atardeceres y agradecerle un amor que, según expresó, le enseñó que «la presencia se ve con los ojos del corazón».
López respondió con una sorpresa especial al invitar a los el cantante jorge chicas, quien aportó un momento musical que envolvió de emoción el evento.
Las palabras de las madres de ambas marcaron también uno de los momentos más sensibles de la tarde: la madre del novio confesó que durante mucho tiempo había pedido a Dios que su hijo encontrara una mujer de valores, mientras que la madre de la novia se mostraba agradecida por haber ganado no sólo un yerno, sino un hijo más.
Después de la ceremonia, los invitados procedieron a la recepción, donde café y pasteles abrieron el apetito. El menú principal incluyó ensalada, puré de papa y pollo asado con salsa blanca, y cerró con un flan de maracuyá acompañado de galletas y leche condensada.
La noche continuó entre bailes, abrazos y risas, y aunque alrededor de las 21 la actividad formal llegó a su fin, para la pareja apenas comenzaba una nueva etapa marcada por el amor, la complicidad y, como ellos mismos lo describieron, muchas vacilaciones.