Según Allan Astorga, geólogo de la Universidad de Costa Rica (UCR), los amaneceres y mañanas heladas que sorprenden a los costarricenses desde diciembre se extenderán hasta principios de marzo.
El experto explicó que las bajas temperaturas matutinas y nocturnas están relacionadas con fenómenos climáticos globales.
Según él, debido al calentamiento global, el aire helado proveniente del Polo Norte está descendiendo hacia Centroamérica, provocando que el frío persista incluso en estos días de enero.
Este comportamiento, añadió Astorga, es consecuencia directa del cambio climático, que está provocando una mayor inestabilidad en las condiciones climáticas y obligando a las poblaciones a adaptarse.
Aunque el frío resulta agradable para muchos y ofrece la oportunidad de abrigarse, estas temperaturas esconden una advertencia: el impacto del ser humano en el planeta y la destrucción ambiental que conlleva.