La confirmación del primer caso pediátrico de influenza AH3N2 en el Hospital Max Peralta de Cartago mantiene en alerta a las autoridades de salud por el colapso en el sector pediátrico.
Se trata de un menor que, según el municipio, no está adecuadamente aislado por la falta de equipamiento especializado y la sobrecarga del servicio. La situación se complica aún más por el aumento de las infecciones respiratorias, que ha incrementado la necesidad de camas y material médico en un hospital que ya funcionaba al límite de su capacidad.
Los padres han expresado su preocupación, mientras que el municipio afirma haber recibido quejas de familiares y usuarios sobre el hacinamiento en los alojamientos. Esto incluye admitir pacientes indígenas con menores en habitaciones que no están diseñadas para estadías prolongadas.
Los expertos advierten que estas enfermedades aumentan el riesgo de infección y complicaciones respiratorias, especialmente en niños, debido a la alta circulación de influenza y otros virus respiratorios.
Ante la emergencia, el gobierno local pidió apoyo inmediato a los hospitales del área metropolitana e incluso al sector privado para aliviar la carga del servicio de pediatría del Hospital Max Peralta.