Este 25 de diciembre no es una Navidad cualquiera para la familia Núñez Badilla. La fecha marca cinco años de la partida de Samuel, uno de los siameses que conmocionó al país tras nacer en la cima en diciembre de 2015.
Samuel falleció el 25 de diciembre, dejando un vacío que su madre recuerda con profundo dolor, pero también con agradecimiento por el tiempo que pasaron juntos.
«Han pasado cinco años desde la última vez que besé y abracé a mi hijo. Pensé que no podría vivir sin él, pero Dios es quien sabe cuándo es nuestro día. Aquí vivimos con su ausencia física porque cada día él vive en nuestros corazones».
«Hoy es un hermoso día de verano, igual que aquel en el que bailamos nuestra última canción sin saber que era la última. La guardo en mi cabeza y en mi corazón como un tesoro», dijo Evelyn Badilla, madre del ex siamés.
Badilla compartió el mensaje en redes sociales y agregó que cada Navidad se vive con un hueco en el corazón, pero también con agradecimiento a Dios y su “Sami” por los momentos compartidos. “Samuel fue y sigue siendo nuestro sol”, concluyó.
Samuel y su hermano Ezequiel nacieron el 11 de diciembre de 2015 en el Hospital Calderón Guardia. Permanecieron juntos durante dos años y dos meses -805 días- hasta que se sometieron a una cirugía histórica que los especialistas internacionales rechazaron.
Hoy, el legado de Samuel sigue vivo en su familia y especialmente en Ezequiel, conocido cariñosamente como “Chequi”, quien actualmente tiene 10 años y continúa siendo fuente de esperanza y fortaleza para la familia Núñez Badilla.