En una temporada navideña marcada por el aumento de los ingresos económicos y la planificación de viajes, las autoridades advierten de un aumento del fraude relacionado con los paquetes vacacionales e instan a la población a extremar precauciones antes de pagar.
La fiscal de la Subprocuraduría de Fraude, Ivannia Chacón, explicó que el fin de año y el inicio de año representan una época particularmente atractiva para los defraudadores por la llegada de bonificaciones, bonos y otros ingresos extraordinarios.
“A medida que ingresa más dinero, muchos ven que es un buen momento para empezar a planificar sus próximas vacaciones, lo que está siendo aprovechado por organizaciones criminales que ofrecen promociones atractivas que en muchos casos resultan ser estafas”.
«El contexto económico y la concentración de recursos en manos de los consumidores favorecen este tipo de delitos. Los defraudadores se enfrentan a la realidad de que actualmente se maneja mucho dinero. De ahí toman esta idea y luego comienzan a realizar las llamadas y comunicaciones correspondientes con las víctimas para transmitirles información falsa», afirmó Chacón.
Uno de los errores más comunes que cometen los afectados es no comprobar previamente las empresas licitadoras.
El fiscal advirtió que quienes perpetran estas estafas suelen manejar información personal detallada sobre sus víctimas.
“Ellos manejan qué personas tienen tarjetas de crédito, qué tipo de trabajo tienen y usan esa información para hacer más creíble la oferta”, dijo. A esto se suma el uso intensivo de publicidad en las redes sociales, el atractivo de viajar en temporada alta y la promesa de beneficios difíciles de rechazar.
En cuanto a su funcionamiento, Chacón explicó que existen diferentes formas de contacto, entre ellas llamadas telefónicas, mensajes a través de aplicaciones de mensajería y publicaciones en redes sociales.
«Tienen una manera de comunicarse donde siempre acabas creyendo lo que te cuentan. En muchos casos, las víctimas son citadas a restaurantes o locales comerciales con el argumento de recibir una regalía, como estancias en hoteles nacionales o entradas a centros de ocio, y luego les ofrecen paquetes vacacionales adicionales con supuestos beneficios económicos».
«Se ha investigado si tienen algún tipo de contrato con hoteles o centros de ocio y en ningún momento hay vinculación con estas personas. Desde el principio todo viene de forma ilegal», afirmó Chacón.
Según la Fiscalía Adjunta de Fraude, se han identificado al menos tres modalidades principales: la venta directa de paquetes a través de agencias ficticias publicitadas en redes sociales; contacto telefónico reclamando regalías que resultaron en ventas fraudulentas; y empresas que parecen legales pero luego se declaran en quiebra porque no cumplen con el acuerdo.
Respecto al uso de las redes sociales, Chacón señaló que los defraudadores invierten en publicidad para dar apariencia de legitimidad.
“Se anuncian de manera muy real, incluso comentan sus propias publicaciones y dicen que se han adherido a ella, lo que crea un factor positivo para atraer a más personas”, explicó Chacón.
Ante esta situación, el Ministerio Público recomienda a los ciudadanos investigar antes de reservar un paquete turístico. Las medidas sugeridas incluyen verificar si la empresa está legalmente registrada, consultar antecedentes en redes sociales y hablar con familiares o personas de confianza.
«Las regalías que obtienen son muy imaginativas. Nada de lo que es tan fácilmente accesible puede ser real», advirtió el fiscal.
Las señales de alerta más comunes incluyen ofertas demasiado atractivas, presión para tomar decisiones inmediatas y promesas de viajes o beneficios sin condiciones claras. Chacón enfatizó que los afectados no deben tener mala conciencia. «No se sientan solos. Estamos aquí para ayudarlos y acompañarlos», dijo.
Respecto a los métodos de pago, el funcionario advirtió contra el uso de datáfonos, que actualmente son los más utilizados en estas estafas. Recomendó no perder de vista la tarjeta o documento de identificación, utilizar el datáfono frente al cliente y revisar atentamente lo firmado. “Uno está en el contrato, el otro es verbal”, enfatizó.
“Puede haber personas que pagaron entre 800.000 y 14 millones de colones, lo que determina si el delito se tipifica como estafa leve o grave”. Chacón señaló.
Si una persona descubre que ha sido víctima de una estafa de este tipo, la principal recomendación es cortar el contacto con los responsables y dejar de realizar pagos. “Asegúrense de evitar el contacto, ya que seguirán intentando que la víctima pague honorarios adicionales”, advirtió el fiscal. Luego la denuncia debe presentarse al Departamento de Estado.
Las denuncias podrán presentarse directamente ante la Fiscalía Adjunta de Fraude o, en su caso, a través del Departamento de Investigación Criminal o las Fiscalías. Para el trámite es imprescindible aportar evidencias como extractos bancarios, recibos de pago, recibos de datos telefónicos, contratos, facturas, comprobantes de licencia y cualquier información que permita la identificación de las personas involucradas.