Se registró el sistema de llamadas de emergencia 9-1-1 72 casos de violencia doméstica durante la final de este miércoles entre Deportivo Saprissa y Liga Deportiva Alajuelense.
Lo que debería haber sido una fiesta deportiva se convirtió en el reflejo de un problema social, pues mientras el juego se desarrollaba intensamente en la cancha, en muchos hogares costarricenses se reportaban agresiones.
Según informes Niños y mujeres fueron las principales víctimas de estos hechos. Las quejas se contabilizaron desde una hora antes del inicio del juego, durante el desarrollo del mismo y hasta una hora después de finalizar el mismo.
Aunque las cifras son similares a las del pasado, los expertos insisten en que el fútbol es sólo un deporte y nunca debe ser motivo para atacar a los seres queridos.