Daniel Contreras Varela, 36 años, es una de las personalidades destacadas de la selección nacional de fútbol para ciegos.
Integra la selección nacional desde 2014. Daniel actualmente vive en San Antonio de Escazú, está casado y tiene dos hijos. El cáncer que le quitó la vista no frenó su determinación de jugar al fútbol.
«Siempre me empujaron, para no decir que no puedo, siempre me empujaron a mejorar, a buscar la manera, a lograr siempre lo más alto. No te quedes con lo que viste en otras personas, sino que enseñemos, demostremos lo que tenemos, lo que podemos hacer, todas las habilidades que podemos usar», dijo Contreras.
El campeón del mundo de 2018 estudia fisioterapia y trabaja en una empresa privada.
“Trabajo como masajista en una empresa que pertenece al grupo Monte Cristo y también estamos agradecidos porque me han permitido darme el espacio y el permiso para representar a mi país y a todos los que me apoyan dignamente”, comentó Contreras.
Su familia ha sido un gran apoyo para que continúe el fútbol.
«En general hace de todo, entonces se me olvida que no ve. Y cuando hace descansos en la cancha y dispara directo al marco, digo: sí, ve. Por eso hay días que digo: mira, lo consideramos sumamente necesario, pero Dios le ha dado la capacidad de volar y hacer muchas cosas que la gente piensa que no son posibles», explicó Jéssica Zúñiga, su esposa.
Daniel sueña con un nuevo Mundial en 2027 y lo celebra como lo hizo en 2018, cuando marcó dos goles ante Corea del Sur y Brasil.