La Liga Deportiva Alajuelense entró en la recta final del Apertura 2025 con un problema que Óscar «Masculino» Ramírez no puede esconderse: el equipo empieza a perder piezas justo en la semana más exigente del semestre.
Mientras el calendario se comprime -tres fechas de la fase regular y la final de la Copa Centroamericana de Concacaf-, el líder del campeonato también observa cómo su estructura sufre golpes que obligan a reorganizar todo.
Anthony Hernández, la alarma inesperada
La primera señal de alerta apareció recién en el partido de reposición ante el Cartaginés.
Anthony Hernández, una de las figuras más turbulentas del semestre, resultó lesionado tras un choque con Everardo Rubio.
Aunque todavía no existe un parte médico oficial, Fuentes internas indican que Anthony volverá pronto a las canchaslo que da un respiro… pero también deja claro que llegará al tramo decisivo a través de algodones.
Tristán Demetrius, baja por suspensión
El Tribunal Disciplinario impuso suspensión de dos juegos al haitiano Tristán Demetrius por juego sucio grave.
Eso significa que:
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No podrá jugar este domingo contra el Sporting.
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Tampoco estará disponible el domingo 30 de noviembre ante Cartaginés en el “Fello” Meza.
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si, puedes jugar la final de la concacaf ante Xelajú, si el Macho así lo decide.
Un bien y un mal en un solo fracaso.
Kenyel Michel, aún recuperándose
El defensa aún no ha regresado tras la lesión sufrida en el partido de ida de semifinales ante el Olimpia.
Aunque ha evolucionado, aún no está listo para reincorporarse a la competencia.
En un calendario de cierre tan cargado, su ausencia pesa mucho.
De todas las fichas sobre la mesa, hay una prioridad silenciosa para Óscar Ramírez:
Alberto Toril.
El delantero español ya se ha recuperado de su lesión de menisco, tras dos meses de baja, y es la “nueva” buena noticia rojinegro.
Su regreso no sólo devuelve gol, sino variantes ofensivas para dos frentes que requieren contundencia inmediata:
Alajuelense perdió efectividad en el área durante su ausencia, y El Macho lo sabe. Toril es la pieza que cambia partidos. La pieza que puede inclinar la balanza.
Alajuelense afronta tres partidos de campeonato en nueve días, más la final del miércoles 26 de noviembre ante Xelajú.
La estructura rojinegra parece comprometida, pero también obligada a responder.
Porque a estas alturas no hay excusas.
No hay lugar para errores.
No hay lugar para más malas noticias.
El Macho Ramírez tiene que reconstruirse sobre la marcha.
Y hazlo rápido.
La Liga se juega por dos títulos. Y, entre lesiones, sanciones y devoluciones, Las piezas se caen… pero la más necesaria parece regresar justo a tiempo.