Creichel Pérez necesitaba una noche así. No sólo por el gol, sino por lo que representó: cerrar un capítulo incómodo con la afición y reconectarse con la versión de sí mismo que espera Alajuelense en plena recta final del Apertura 2025.
Tres días después de desaprovechar dos chances claras ante el Cartaginés, y casi dos meses después de ser sancionado por el acto de indisciplina previo al viaje a Honduras por la Copa Centroamericana, el atacante bonaerense encontró el escenario perfecto para reivindicarse. Y lo aprovechó.
El objetivo que libera
La jugada inició con un pase profundo de Celso Borges a Joel Campbell. El número 12 rojinegro evitó ir al duelo, y con una fina lectura decidió cambiar el ritmo con un toque de tres dedos hacia los bordes del área. Yostin Salinas falló el corte y el balón llegó limpiamente a Creichel.
El bonaerense controló de espaldas, giró, se quitó la marca y engañó a Leonel Moreira con un disparo seco para abrir el marcador. El Morera Soto, con una capacidad cercana al 85%, explotó.
Pero lo que vino después fue aún más significativo que el gol.
Creichel dedicó el marcador a su novia, abrazó a sus compañeros y, acto seguido, caminó hacia las cuatro gradas. Levantó las manos, aplaudió al público y esperó la respuesta. Los miembros de la liga le devolvieron el aplauso. Fue el gesto que él mismo sabía que debía hacia la afición.
Allí, en un minuto, se cerró un expediente que estaba abierto desde finales de septiembre.
Un gesto necesario antes de la final
Para Óscar “Macho” Ramírez, la remontada goleadora de Creichel llega en el mejor momento. La Liga aumentó su ventaja en el Apertura 2025, y en cuestión de horas enfrentará a Xelajú en el partido de ida de la final de la Copa Centroamericana de Concacaf.
Pérez no sólo suma confianza; Devuelve a la Liga una pieza que necesitaba recuperar anímicamente, sobre todo en una plantilla que vive jornadas de mucha exigencia y presión.
El ambiente que se respira en Alajuela
Morera Soto vivió un domingo vibrante. La afición respondió, el equipo lució sólido y la Liga estiró la ventaja tras el revés del Saprissa ante el Herediano. Los goles de Creichel y Ronaldo Cisneros confirmaron a Alajuelense como el equipo que mejor cierra el torneo.
Pero en la narrativa del juego hubo una historia paralela que prevaleció: la del delantero que decidió poner fin a un capítulo gris y reencontrarse con los suyos en el momento más oportuno.
Creichel Pérez necesitaba redención. Y lo encontró.