La declaración de un solo congresista republicano en sus redes sociales y la solicitud de información que envió a título personal al embajador de Costa Rica en Washington provocaron fuertes reacciones en Costa Rica.
Todo comenzó este jueves luego de que Mario Díaz-Balart, representante cercano a Donald Trump, cuestionara en su cuenta X el juicio de inmunidad que enfrenta el presidente Rodrigo Chaves por presunta beligerancia política.
“La destitución de un presidente unos meses antes de las elecciones nacionales mediante mecanismos poco claros pone en peligro la legitimidad democrática y envía una señal alarmante”, dijo Díaz-Balart, señalando que Costa Rica es un “socio fundamental” de Estados Unidos en temas como la lucha contra el narcoterrorismo y el crimen internacional.
Por ello, el congresista aseguró que había solicitado una “reunión informativa” con la embajadora Catalina Crespo para conocer “de primera mano” lo que sucede en el país.
El primero en hacer estas declaraciones fue el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que declaró ayer en un comunicado oficial que los representantes políticos extranjeros no tienen «ninguna influencia en el proceso electoral en Costa Rica ni en el procedimiento para el levantamiento de la inmunidad del Presidente de la República», aclarando que este procedimiento no implica una decisión de destitución del Presidente, sino que es un requisito indispensable para determinar la viabilidad del proceso.
Minutos después, también el jueves, el Poder Judicial envió un comunicado negando que hubieran existido “medidas de instrumentalización con fines de persecución política contra el Presidente de la República”.
“Los procedimientos de dispensa de inmunidad que se presenten a la Asamblea Legislativa se llevarán a cabo estrictamente de conformidad con lo dispuesto en la constitución política y la legislación vigente”, decía la carta.
Finalmente, este viernes los ocho expresidentes de la República emitieron un comunicado conjunto en el que defendieron la democracia y el desempeño del TSE en este proceso y llamaron a la comunidad internacional a no dejarse llevar por “versiones sesgadas”.
«Hacemos un llamado a la comunidad internacional a no emitir juicios apresurados basados en versiones sesgadas de nuestras autoridades electorales. Vivimos en tiempos en los que las tensiones políticas derivadas de un próximo proceso electoral llevan a algunos actores políticos locales que participan en la contienda a intentar desacreditar y desacreditar el proceso electoral», señala el documento.
Este medio intentó comunicarse con Crespo para conocer el alcance de la reunión a la que fue convocada. Sin embargo, ella no respondió a los mensajes enviados a su celular.