abril 6, 2025
Costa Rica

Bio-Break-Off Packaging Plant en la inauguración de Karthage.

  • abril 3, 2025
  • 0

San José, APR (Elpaíss.cr) .- En un ambicioso intento por mitigar los efectos devastadores de la contaminación plástica, la empresa costarricense Embalaje compostable Dosmil50 inauguró el 3 de

Bio-Break-Off Packaging Plant en la inauguración de Karthage.

San José, APR (Elpaíss.cr) .- En un ambicioso intento por mitigar los efectos devastadores de la contaminación plástica, la empresa costarricense Embalaje compostable Dosmil50 inauguró el 3 de abril su nueva planta de producción en la localidad de La Lima, en Cartago. Este desarrollo no solo representa un avance significativo hacia un futuro más sostenible, sino que también busca brindar alternativas viables para reducir la dependencia de los plásticos convencionales que tanto daño hacen al medio ambiente.

La planta ha sido consolidada como resultado de una colaboración estratégica entre el Banco de Desarrollo Interamericano (Laboratorio IDB) y capital privado nacional, marcando un hito en la producción de envases biodegradables y compostables en la región de América Central. La inversión en esta nueva instalación ha superado la impresionante cifra de millones de dólares, lo que refleja el compromiso con el desarrollo sostenible y la preservación del entorno.

Innovación en la lucha contra la crisis plástica

Las estadísticas disponibles del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) indican que anualmente se producen aproximadamente 430 millones de toneladas métricas de plásticos a nivel mundial, con la previsión de que esta cifra podría triplicarse para el año 2060 si no se adoptan medidas decisivas. Es alarmante saber que entre 4% y 8% de la producción mundial de petróleo se destina a la fabricación de materiales plásticos, un porcentaje que podría aumentar hasta 20% parael 2050.

Ante esta perspectiva inquietante, Dosmil50 se enfoca en la utilización de materiales renovables y en la implementación de procesos sostenibles. Emplea bioplásticos como Ácido poliacético (PLA), polibutileno succinato (PBS) y poli-hidroxialcanoatos (PHA) para desarrollar sus productos de embalaje que, en condiciones de compostaje, pueden degradarse en menos de 180 días, además de reducir la huella de carbono hasta un impresionante 70% en comparación con los plásticos tradicionales.

‘Hoy demostramos que es factible reemplazar completamente los envases tradicionales con alternativas biodegradables’, aclamó José Rafael González, fundador y director de Dosmil50.

Tecnología local para un impacto global

La nueva planta, con una extensión de 1,000 metros cuadrados, proporcionará a Dosmil50 la capacidad de producir un gran porcentaje de su catálogo, reduciendo los tiempos de entrega que pasaron de tres meses a únicamente 30 días. Anteriormente, la mayoría de los productos eran importados desde Asia o Europa, lo cual implicaba costos elevados y una mayor huella ambiental derivada del transporte.

Adicionalmente, ahora la empresa puede triplicar su producción y explorar mercados internacionales, con planes de exportación hacia Guatemala y Panamá. Entre sus clientes se encuentran marcas reconocidas como Auto Mercado, KFC, Britt, Uber Eats y Cuchara, así como empresas locales que se comprometen con la sostenibilidad, como Bibelot, Comunidades Verdes y Petit Francia.

Apoyo internacional y alianzas estratégicas

Este innovador proyecto cuenta con el respaldo del Laboratorio del BID, una iniciativa del Banco Interamericano de Desarrollo, que ha destinado [inserte un valor aquí] para fortalecer el ecosistema de innovación en Costa Rica durante los cinco últimos años.

«Con esta planta, Dosmil50 se establece como un referente en la transición hacia soluciones vanguardistas, alineándose con la misión del laboratorio del IDB para catalizar soluciones transformadoras y promover el desarrollo económico sostenible en América Latina y el Caribe», enfatizó Francisco Javier Urra, representante del BID en Costa Rica.

Por su parte, el PNUD ha colaborado con Dosmil50 a través del proyecto Consumido 180, respaldado por el Fondo Francés para el Medio Ambiente Mundial (FFEM), cuyo objetivo es reducir el uso del plástico, promover su sustitución y restaurar el medio ambiente mediante los principios de eco-diseño, reutilización y economía circular.

«Estamos convencidos de que es posible construir un futuro libre de contaminación plástica. Costa Rica está avanzando como un líder en este ámbito, demostrando que el crecimiento económico y la responsabilidad ambiental pueden ir de la mano», afirmó Sandra Sosa, representante residente del PNUD en Costa Rica.

Un modelo a seguir para la industria sostenible

La inauguración de esta planta no solo simboliza un avance tecnológico, sino que también establece un modelo de negocio que está en consonancia con los objetivos de desarrollo sostenible (ODS). Al ofrecer envases biodegradables y compostables, Dosmil50 contribuye a:

Reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Mitigar la contaminación por microplásticos.
Promover una economía circular.
Apoyar a las pequeñas y medianas empresas locales en su transición ecológica.

Con esta emocionante iniciativa, Costa Rica solidifica su liderazgo en sostenibilidad y muestra que la innovación y el compromiso con el medio ambiente pueden promover un desarrollo económico más equitativo y responsable.

¿Cuál será el siguiente paso? Ampliar el impacto de estas soluciones en toda la región, demostrando que un mundo libre de contaminación plástica no solo es posible, sino que ya está en marcha.