El popular Tiktoker costarricense Javier Hernández, que es ampliamente reconocido en la plataforma como «ThePushoss2.0», se encontró en una situación complicada cuando la policía de tráfico confiscó su motocicleta en la ciudad de Puntarenas durante el transcurso del fin de semana. Este incidente ha generado considerable atención tanto en las redes sociales como en la comunidad local, resaltando la importancia de la seguridad vial y la responsabilidad entre los motociclistas.
La operación policial en la que se involucró Hernández se realizó en un evento conocido como ‘rodado’, donde un grupo de motociclistas fue interceptado por las autoridades mientras cometían diversas imprudencias que ponían en riesgo su seguridad y la de otros usuarios de la carretera. A través de su cuenta de TikTok, Hernández compartió su experiencia, mencionando que al principio se sintió emocionado por la invitación a participar en el evento: «Me dijeron: ‘Vamos a rodar, será genial, las punteras disfrutar'», pero lamentablemente, el día terminó con la confiscación de su motocicleta.
Como creador de contenido, el objetivo principal de Hernández era disfrutar de la experiencia y compartir momentos con otros motociclistas durante una caminata dominical, sin saber lo que le esperaba. Reflexionando sobre su situación, agregó:
«No sé por qué los escuché, ahora estoy sin motocicleta, con una gran multa y caminata.»
Las autoridades de tráfico justificaron la ejecución de esta operación debido a las maniobras arriesgadas y peligrosas que llevaron a cabo ciertos participantes, que no solo representaban un riesgo para ellos mismos, sino también para otros conductores en la vía. Según datos proporcionados por Andrea Segura, subdirectora de operaciones policiales, esta intervención resultó en 305 delitos registrados, la retención de 52 motocicletas y la eliminación de 33 placas de matrícula. Esta cifra es un claro indicativo de los problemas que se enfrentan en la regulación del tráfico y el comportamiento de algunos motoristas en el país.
Por otro lado, Martín Sánchez, subdirector de la Policía de Tráfico, también compartió cifras preocupantes, revelando que entre enero y febrero se han confiscado más de 900 motocicletas y se han emitido 2,374 sanciones a raíz de intervenciones en carretera. Esta información pone en evidencia la creciente necesidad de que los motociclistas respeten las normas de tránsito y actúen de manera responsable.
La operación del fin de semana ha ganado viralidad en las plataformas digitales y ha tenido un impacto significativo en la percepción pública sobre la seguridad vial. Sánchez concluyó indicando que desde el inicio del año, su organización ha estado trabajando en conjunto con el Ministerio de Seguridad Pública para abordar estos problemas. Las motocicletas que han sido retenidas son trasladadas al Consejo Nacional de Seguridad Vial (COSEVI), y los propietarios deben abonar las multas correspondientes para poder recuperar sus vehículos. Si no cumplen con esta obligación, las autoridades se reservan el derecho de proceder con la destrucción de las motocicletas.